martes, 30 de agosto de 2016

LAMO LA RAÍZ DE TU ESPALDA - BYRON ESPINOZA

Lamo la raíz de tu espalda
entretejo el fruto de tu carne
a mis glándulas gustativas.
Ahí respiro catedrales
las convierto en orgásmicas visiones.
Muerdo la alfombra de tus pasos
la transformo en libélulas
que me trago mientras me sueñas hacerlo.
Nos enfrentamos rompemos nuestra piel con espejos de saliva
desdibujamos paredes
ventanas que se levantan en los ojos.
Asimilo el ritmo de tu cardinal hermosura.
Se condensa el eclipse del sudor. Asimilas la locura de cada párpado.
Derribas los castillos de la sonrisa
los transformas en pequeños insectos
que carcomen nuestras ansias
y nos hacen parte de la galaxia del cuarto.




sábado, 30 de julio de 2016

PUBIS - SANDRA ESCOBAR

Enredo mis dientes
en tu pubis
Pubis contra pubis
Un enrularse acompasado
Mujeres ensortijadas
Pu Pu Pu
Bis Bis Bis
Bis hasta quebrarnos
maduras
hirsutas
en – car - ne - ci - das
Abiertas
labio a labio
pelo a pelo.


miércoles, 20 de julio de 2016

ALTA MAR - LUIS LLORENS TORRES‏

Para asomarme, desde mi alma, al mundo
ábrete y serás tú la única puerta.
Ábrete en un amor tan ultrahumano
que se salga del caso de la tierra.
Ábrete en el temblor de la mirada
que más en tu alma que en tus ojos tiembla,
y en el rocío de sangre de lucero
que te untas en los labios cuando besas.
Ábrete en el incendio del dorado
enjambre que en tus rizos se desmiela,
y en las dos zarcas aves que en la paja
de tus pestañas a sonar se echan.
Ábrete en un amor tan ultrahumano,
que haga polvo el cristal de tus caderas,
y que tan dulce el corazón me endulce,
que al morirme lo piquen las abejas.


domingo, 26 de junio de 2016

LOS PERROS ROMÁNTICOS - ROBERTO BOLAÑO

En aquel tiempo yo tenía veinte años
y estaba loco.
Había perdido un país                                                         
pero había ganado un sueño.
Y si tenía ese sueño
lo demás no importaba.
Ni trabajar ni rezar
ni estudiar en la madrugada
junto a los perros románticos.
Y el sueño vivía en el vacío de mi espíritu.
Una habitación de madera,
en penumbras,
en uno de los pulmones del trópico.
Y a veces me volvía dentro de mí
y visitaba el sueño: estatua eternizada
en pensamientos líquidos,
un gusano blanco retorciéndose
en el amor.
Un amor desbocado.
Un sueño dentro de otro sueño.
Y la pesadilla me decía: crecerás.
Dejarás atrás las imágenes del dolor y del laberinto
y olvidarás.
Pero en aquel tiempo crecer hubiera sido un crimen.
Estoy aquí, dije, con los perros románticos
y aquí me voy a quedar.


lunes, 6 de junio de 2016

DE PASO - EDUARDO ZAMBRANO

La genética del alma:
el destino.
Al más puro sentido clásico
regreso.
Me lleva el viento
y en esa circunstancia
se revuelcan también mis sentidos.
Hoy alcanzo a balbucear razones.
Pero más allá de las razones estoy
yo,
hoja del árbol de la vida
que ven pasar los perros y los puercos,
mis contemporáneos y mis enemigos.
Estoy de paso.
Incluso para mis propias ambiciones.


domingo, 22 de mayo de 2016

EXTRATERRESTRE - HUMBERTO GARZA

Como una viajera interplanetaria
que no comprendía los gestos de alegría
o de enojo,
así eras tú.

Con tus ojos mágicos y extraños
me veías llorar y golpear la tierra,
me veías rechinar los dientes
en momentos raspados por higueras
que tirarían sus hojas en septiembre.

Mirabas el peso de la noche
cayendo lentamente
sobre mí,
aplastando mi cuerpo
sobre un pasto de voces y suspiros
que mi sangre teñía
gradualmente...
de gris.

Después,
el aire se impregnó con cenizas humeantes,
con ruidos de turbinas,
y cantos de pájaros distantes,
y te alejaste...
dejándome entre el aire ionizado,
sufriendo la tensión y ambigüedad
que provoca desorden
y provoca desastre.

Me dejaste flotando en cotidianas preocupaciones,
amando tu rostro joven
y el desamor de tu medianoche.
En algún lugar te acordaste de mí
porque llamaste para decirme:
“Voy camino al astro zahorí
en mi nave de ausencia,
rodeada por madrugadas secas,
heridas por un ruido automotriz.
Espera mi regreso
en un día cargado con botones de azahar
henchidos de perfume
y dispuestos a reventar.”

Yo te escuché,
aguijoneado por el ahogo febril,
contemplando largas páginas
que había por escribir.

Tal vez cuando regreses
tu apariencia y expresión sean más delgadas,
casi imposibles de leer.
Posiblemente seas una canasta
llena de alaridos salvajes,
un laberinto de funciones desconocidas,
un ruido que mendiga al aire
sonando inútilmente su cascabel.

Pero me intrigarán igual
tus dedos temblorosos,
tus miedos, tus desdenes...
y el inmenso misterio extraterrestre.




miércoles, 13 de abril de 2016

SERÁ - CLAUDIA AINCHIL

Será que estoy un poco húmeda
de hueso y carne.

Será que el pasado fue parte de la novela
develada
atormentadas noches y secretos de amor
prohibido.

Será que en un tiempo remoto
la soledad oscureció instantes
y nadie salió en defensa.

Será que hay batallas que el destino
nos permite ganar
y otras no
como un sino que está escrito.

Será que uno va cambiando
los arrebatos dejan de ser incendio
y pasan a ser llama
o destellos inhóspitos.

Será que la adultez corrompe
parte del asombro
y la ingenuidad de los primeros días.

O será que como el ave fénix
estoy nuevamente renaciendo
dispuesta a todo
por vivir.